Americo Caamaño

Concepción, Chile. 1984

Estas obras son una pequeña muestra de un extenso proyecto que, aunque no es reciente (2008 – 2016), es importante por su modalidad expositiva y por el impacto que tuvo. En ese período, en Tomé, realicé por nueve años consecutivos, jornadas artístico – culturales de carácter patrimonial, no en los espacios convencionales de exposición como salas, galerías de arte o museos, si no utilizando distintos rincones o lugares de la ciudad, como soporte. Allí se conjugaban, la exposición de mis grabados, junto a instalaciones, lecturas poéticas, testimonios, presentaciones musicales y de video.

Así surgieron las jornadas “Caleta de imágenes” en Cocholgue;  “Mucho paño que cortar” en las ruinas de la ex -fábrica textil FIAP; “A Tomé los boletos” en los andenes de la ex- estación de ferrocarriles;  “De California a California” en un barrio patrimonial del mismo nombre; “Fragmentos patrimoniales” en el barrio patrimonial de Bellavista; “La Luz después del túnel” en el túnel ferroviario de Frutillares; “Cuando en Tomé el vino corría hasta por debajo de la tierra” en bodegas de la antigua Vitivinícola del Sur; “Las gaviotas van al cine en Tomé” en el Gimnasio Marcos Serrano; “Aquellas manos textiles” en la sede del ex Sindicato Paños Oveja.

El sentido y nombre de cada jornada, arrancaba de la imagen de una Xilografía elaborada previamente, misma imagen que se ocupaba para el diseño de los afiches. Y de acuerdo a esa imagen también se buscaba el lugar para el soporte de la muestra y el conjunto de la jornada.

Lo interesante fue, experimentar la dimensión que cobraba la observación de los grabados (Xilografías) colgados, a la manera de la “Lira Popular” a la orilla del mar o al interior de los muros de un túnel, como también, enmarcados, colgados en pilares en ruinas o en rejas o cercos de madera. La lectura visual es otra, el contexto en que se generaba esta suerte de “instalación”, permitía una resignificación de las imágenes propuestas. Por otra parte, el conjunto de la puesta en escena, con las distintas disciplinas artísticas conjugadas, contribuía a una resignificación de los espacios o lugares elegidos como soporte, lo que fue acompañado con un público local y también proveniente de otros sectores y ciudades.